Perforación
La perforación es el método de demolición técnica más empleado, siendo utilizado para todo tipo de aplicaciones, desde sencillos taladros bajantes en edificios hasta complejas perforaciones de precisión en grandes proyectos de obra civil.
La perforación es, con frecuencia, un método complementario a otras técnicas posteriores.
A la hora de seleccionar el sistema de perforación, se habrá que tener en cuenta que si se desea recuperar el testigo (el interior del material que se perfora) la perforación será mediante rotación y empleando corona hueca (carburo de tungsteno o diamante).
Si sólo importa dejar el espacio vacío, y los acabados exigidos no son tan precisos, podrá emplearse la perforación por rotopercusión.
Cada tipo de perforación, e incluso cada aplicación, requiere el uso de equipos específicos, que varían desde pequeñas columnas de perforación (que porta el operario) hasta complejos carros de perforación en paralelo.
Dada la gran variedad de equipos y útiles disponibles para perforación, se recomienda consultar con un especialista desde la fase de diseño, para que el planteamiento (y el coste) de los trabajos sea lo más acertado posible.
Otro factor importante, especialmente en la perforación, son las diferentes opciones para la refrigeración del útil (agua, aire, compuestos especiales,…) y, si fuese necesario, los sistemas de barrido y evacuación de detritus (aire, lodos,…)



