Está en: Inicio > Comunicacion > Noticias >El problema de la guerra de precios
08/07/10
Ante las dificultades por las que pasa el gremio del diamante, muchas empresas han apostado por reducir sus precios y trabajar bajo márgenes más pequeños, sin embargo esta es una política equivocada que a largo plazo empuja a las empresas a la quiebra.
El impacto de la crisis en el gremio del corte y la perforación es cada vez más evidente y la situación financiera de muchas empresas comienza a ser insostenible.
A los problemas relacionados con la falta de crédito y la dilación en los plazos de pago se les suma ahora la “guerra de precios”, una encarnizada batalla que amenaza con debilitar el tejido empresarial del país y poner en peligro la pervivencia de cada empresa.
Sin duda parte de la culpa la tienen los contratistas principales, quienes en su situación de privilegio, aprietan a los subcontratistas para que reduzcan costes.
El gremio del diamante ha vivido los últimos años una época de bonanza y prosperidad que fomentó la creación de nuevas empresas especialistas en corte y perforación con la consecuente saturación del mercado.
Este aumento de la competencia ha tenido unos efectos devastadores a medida que la crisis ha ido afectando a todo el tejido empresarial y ha repercutido directamente con cambios en la interacción estratégica de las empresas para la adjudicación de las obras de corte y perforación, dando lugar a una “guerra de precios”.
Esta nueva práctica resulta muy peligrosa ya que las empresas que incurren en estas peleas por colgarse el cartel de “el más barato”, asumen grandes riesgos, principalmente, la merma de la rentabilidad, operando con unas tarifas que no cubren ni siquiera su estructura de costes.
Además, no sólo dañan su propio negocio, sino que afectan negativamente a todo el mercado.
Aunque las empresas reduzcan costes y plantilla, hay ciertos gastos fijos que deben cubrir con la facturación actual, puesto que en el caso de trabajar a pérdidas, el futuro de la empresa está avocado a la quiebra. La solución no es fácil, pero es evidente que esta “lucha” es insostenible, y el riesgo aumenta de manera proporcional a la bajada de precios (a mayor bajada, mayor riesgo).
No obstante, no se trata de establecer un pacto de precios, puesto que esta práctica además de ser ilegal (y vigilada por la Comisión Nacional de la Competencia) nunca funciona.
Las razones son muy variadas, citemos tan sólo un ejemplo: no es lo mismo hacer una perforación vertical de diámetro medio en pie de obra, que hacer la misma perforación bajo el agua o metros de altura, con una inclinación determinada.
Una forma de terminar con estas prácticas de competición en partidas de obra con precios agresivos por debajo del margen de beneficios es ofrecer proyectos “llave en mano”.
Es decir, se trata de ejecutar la partida de obra al completo, ofreciendo un servicio global que incluya todos los trabajos relacionados: desde la provisión de medios auxiliares (plataformas, andamios,…), la retirada de residuos, y cualquier otra actividad relacionada, con el fin de que el contratista o promotor se despreocupe.
Por último, y no menos importante, hay que saber rentabilizar el conocimiento y la experiencia, y no regalarlo gratuitamente. Nos referimos al replanteo y proyecto de ejecución, que muchas veces el contratista desconoce completamente; la experiencia nos enseña que, muchas veces, después de explicar cómo hacerlo el contratista termina buscando una solución alternativa más económica.
¿Busca un contratista especializado? ¿Necesita un proveedor del gremio?
Novedades y agenda de la asociación publicadas en el boletín informativo.